Las 48 leyes del poder
Robert Greene
- Tema
- Estrategia y poder
- Estado
- Leído
- Puntuación
- Favorito9,1
Leyes del poder extraídas de la historia, de las cortes antiguas a los estrategas modernos.
Mi reseña
Las leyes se contradicen. Hay una ley que te manda esconderte y otra que te manda llamar la atención a cualquier precio jajajaja. Pero el propio Greene te da la clave al final de cada capítulo: muestra cuándo la ley deja de funcionar. Eso cambió cómo leí el libro entero. No todas las leyes que hay ahí son leyes para la vida. Muchas son leyes para un contexto.
Lo de no hacerle sombra al amo, por ejemplo, ya lo había visto pasar en el trabajo antes de leerlo, y después empecé a reconocerlo en reuniones, en negociaciones, en cómo reacciona un jefe ante un trabajo que salió demasiado bien.
Lo que me gusta de Greene es la cantidad de historia real que sostiene cada ley. Puedes no estar de acuerdo con la moral, pero es difícil no estarlo con el patrón. Es uno de mis favoritos, y lo recomiendo a quien ya tenga madurez para separar observar de practicar. A quien esté empezando a leer sobre el poder, le mandaría antes a Sun Tzu.
El mayor problema está en el ritmo. El libro es largo, repetitivo en algunos tramos, y el tono cínico cansa si lo lees de un tirón. Ese mismo tono es una virtud y un gran problema de Greene. Exagerado muchas veces. Quien lo lea como manual de conducta, y no como catálogo de patrones, corre el riesgo de volverse una persona insoportable en seis meses.