Trabajar con agentes de código cambia la forma del día: puedes llevar varios frentes en paralelo, y el código aparece más rápido que antes. Implementar dejó de ser el cuello de botella.
El cuello de botella pasó a ser la revisión, las pruebas y el conocimiento compartido. El código que nadie entiende es deuda, aunque pase los tests. El límite de cuánto generar es cuánto puede revisar el equipo con calidad.
Una regla sencilla: genera todo lo que quieras, pero solo entra lo que puedas explicar y cubrir con tests. La velocidad sin comprensión acaba en retrabajo con intereses.